Molinos
Origen e invención del molino

Los primeros molinos surgieron en la antigüedad remota, en el marco de la Revolución Neolítica en la que la agricultura se instaló como actividad principal de la humanidad. Estaban destinados a triturar cereales y gramíneas para producir harinas, aunque también algunos tipos de tubérculos, semillas y frutos recolectados.
Inicialmente esta labor se llevaba a cabo manualmente, con pilones y morteros de diferentes materiales, que servían para machacar los materiales entre dos piedras planas.
Sin embargo, al ser una tarea ardua y repetitiva, hicieron falta metodos más expeditos y continuos, que probablemente surgieron con el uso de animales de carga, mediante rudimentarios molinos de sangre. Ante la ausencia de animales, es probable que se usaran también esclavos para dicha labor, como evidencian ciertos relatos bíblicos y clásicos.
La invención del molino, en todo caso, es incierta. La primera descripción histórica de uno de estos artefactos proviene de la Neumática del ingeniero e inventor griego Filón de Bizancio (280-220 a. C.), y consistía en un molino de agua probablemente inventado en algún momento del siglo III a. C.
Estos molinos hidráulicos fueron conocidos también por los romanos y empleados a partir del siglo I a. C., a juzgar por las descripciones hechas por Vitruvio (81-15 a. C.), el célebre el arquitecto y militar romano.
Tipos de molino
Los molinos se pueden clasificar de acuerdo al tipo de energía que aprovechan:
- Molinos de sangre. Cuando es la fuerza de un animal (o de personas) la que moviliza el eje rotatorio del molino.
- Molinos de viento. Cuando es la fuerza del viento que sopla la que moviliza las aspas del ingenio.
- Molinos de agua. Cuando es la fuerza de un río la que moviliza las aspas.
- Molinos de combustion. Cuando la fuerza que mueve el eje proviene de la combustión de sustancias quimicas (combustibles).
- Molinos eléctricos. Cuando consumen electricidad para movilizar el eje rotativo.
También pueden clasificarse de acuerdo a la tarea desempeñada, en:
- Molinos de molienda. Cuando poseen una muela para triturar y transformar alimentos.
- Molinos generadores. Cuando tienen el cometido de activar turbinas de generación de electricidad.
